Salir a la calle: manual para una militancia libertaria. Capítulo I - por Lautaro Oviedo

El gobierno acaba de liberar a una horda de asesinos y violadores, en razón de la plaga de COVID-19 que afecta a todo el mundo. La gran ironía, la que no nos cansamos de señalar, es que mientras el Estado nos obliga a todos a quedarnos en nuestras casas, alejarnos de nuestras familias y amigos y a ser improductivos... los condenados por hacerle daño a personas inocentes, son liberados de su cautiverio en las mismas condiciones que los trabajadores honestos: la prisión domiciliaria.

Barrabravas y narcos militan para el kirchnerismo


Esto se puede interpretar de varias maneras.

Primero: para el gobierno, un trabajador honesto es igual a un violador asesino.

Segundo: la doctrina garantista de Zaffaroni se expande como un cáncer dentro del pensamiento jurídico argentino. ¿Cuál es la doctrina de Zaffaroni? Pues que los criminales no son victimarios, sino víctimas de una sociedad que los excluye. ¿Te suena conocido? Esa basura progre es la que escribió Foucault para una academia zurda que no se cansa de adorarlo.

Tercero: el gobierno tiene algún tipo de arreglo con distintas organizaciones mafiosas, un diálogo que en el marco de esta pandemia dio pie a una negociación: si ustedes liberan a sus soldados, ahora suelten a los nuestros. Queda claro: el kirchnerismo liberó a sus condenados por corrupción. Ahora, libera a la tropa de sus socios: narcos y barrabravas.

Cuarto: Víctor Violini fue el juez que en primera instancia les permitió, hace poco, a los presos tener celulares en prisión, a partir de lo cual pudimos ver la intervención de estos delincuentes en las redes sociales. Desde sus amenazas a Carolina Píparo, hasta su intervención en nuestras transmisiones en vivo. Sus mensajes son de violencia y venganza.


Quinto: si algo caracteriza a la dictadura del chavismo en Venezuela, es la utilización de lo que se denominan colectivos chavistas. Estas son organizaciones civiles armadas, financiadas por el narcotráfico e integrada por ladrones, violadores y asesinos socios del régimen... cuyo objetivo es controlar a los barrios humildes, perseguir y asesinar opositores e impedir cualquier tipo de manifestación ciudadana. ¿Es este un primer paso del gobierno hacia esta estrategia?

Todas estas interpretaciones giran en torno a una misma realidad: la sumisión de la sociedad argentina. Una sociedad argentina que permite que el gobierno la manosee con impuestos exorbitantes, que se deja encerrar como conejos, que no reacciona mientras los políticos siguen cobrando sueldos de privilegio ante el parate absoluto de la economía.

Una sociedad argentina que hace años se deja insultar por la doctrina judicial de Zaffaroni, que no reacciona nunca, que deja en manos de los políticos lo que es su propia responsabilidad: la defensa de sus derechos civiles.

Porque creemos en la libertad individual es que entendemos que cuando alguien hace uso de su libertad individual para hacerle daño a un inocente, debe pagarlo ante la sociedad. ¿Que hay crímenes menores? Claro, hay matices. ¿Que las cárceles del Estado son pocilgas inhumanas? También es cierto, deberían privatizarlas. El sistema carcelario argentino es pésimo: ni los delincuentes se reforman, ni las víctimas reciben compensación alguna.

En este marco, cabe preguntarse entonces, ¿por qué no romper la cuarentena y salir a la calle a protestar? Es decir, si la sociedad no reacciona, alguien debe hacerlo. En Estados Unidos, los libertarios se organizaron y salieron a la calle para decirle al gobierno: ninguna pandemia puede darle a ustedes derecho a agredir nuestra libertad.

Cuando los yankis protestas, protestan en serio


El pensamiento libertario es un rasgo característico de la cultura estadounidense, es la que le da a los individuos una posición muy poderosa frente al Estado. Fuera de joda, los tipos salen a la calle con metralladoras al hombro. Son las famosas milicias civiles. Similar a los colectivos chavistas, ¿verdad? Con la salvedad de que las milicias civiles solo salen a la calle organizadas cuando el Estado intenta avasallar derechos individuales. Los colectivos chavistas venezolanos salen a la calle a perpetuar y profundizar el control del Estado. He ahí la diferencia entre una milicia de derecha y una milicia de izquierda.


Los colectivos chavistas

La fuerza de choque de la militancia de izquierda en la Argentina trabaja hace muchos años. Amparado a la estructura de poder del Partido Justicialista, el kichnerismo creó a La Cámpora en el año 2006, fundando escuela: organizando la militancia de la juventud en pos de defender los intereses del Estado frente a la rebelión de los individuos libres. La Cámpora es tan sólo una de las tantas organizaciones de este tipo que dirige el kirchnerismo, y no es la primera ni la única, pero sí la más significativa.

El peronismo en general ha tenido esta tendencia a lo largo de su historia: organizar civiles para la difusión de su mensaje, la extorsión a los ciudadanos, y el ataque a opositores. Todo siempre en virtud de los intereses de ese movimiento socialista (cuando se encontraron fuera del poder) y, como dijimos anteriormente, en defensa de los intereses del Estado cuando se encuentran dentro del gobierno.

Esa es la militancia de izquierda en la Argentina. Es la que hace años forma el brazo armado de la batalla cultural que libran hace años los monstruos organizados en el Foro de San Pablo.

La fuerza de choque de izquierda argentina es menos violenta. A veces.

Pero, ¿dónde está la militancia de derecha? ¿Dónde están los civiles organizados para defender las libertades individuales en la calle? ¿Dónde están nuestros guarimberos? Esos que, en este marco de prisión domiciliaria para los honestos y libertad para los violadores, deberían romper la cuarentena y decirle al gobierno: no somos dóciles, estamos vigilándolos.

Spoiler: no existe tal cosa. Recién con la militancia celeste en contra del aborto algunos movimientos empezaron a sentirse. Hay gente de derecha en la calle, hay jóvenes que quieren ser libres y luchar por ello.


La lucha por la libertad en Venezuela empezó demasiado tarde

Es por eso que desde este blog, desde nuestra página  y desde nuestras redes, vamos a intentar construir esta militancia, esa milicia civil. Queremos articular entre individuos libres y ayudar a construir ese grupo de valientes que salga a desafiar al gobierno, esa fuerza de choque de la batalla cultural que estamos librando contra la izquierda, que pretende someternos al Estado.

Sabemos que este espíritu no se construye de un día para el otro. Sabemos también que salir a la calle no es un rol con el que todos se sienten cómodos, y está bien. En el siglo XXI la batalla cultural tiene lugar en la calle y en internet. Cada uno lucha desde el lugar que puede y quiere.

Mientras tanto, iremos difundiendo aquí en el blog distintas estrategias y tácticas para organizarnos en la calle. Los cambios se impulsan desde abajo hacia arriba. No esperemos la aprobación de los políticos para actuar. La lucha por la libertad está en nuestras manos.

Comentarios

  1. Hermoso, inspirador, es lo que siempre quise escuchar, y estoy dispuesto a luchar por la Libertad hasta el último segundo.
    Sólo poseo un arco casero de 45 libras y unas cuantas flechas de aluminio caseras, pero mi puntería en movimiento a objetivos móviles a 40 metros es excelente. Rosario y Alberdi, cuenten conmigo.��♥

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  2. Uds son unos inconscientes descerebrados, miren el mundo y dejen de hablar estupideces!!!!

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    1. Miramos el mundo, por eso no queremos que se liberen presos. Saludos

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  3. Si quieren salir a la calle primero renuncien al.uso de respirador y de cama en un hospital si se infectan!!!!

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    1. Por qué renunciar algo que pagamos con los impuestos que nos cobra (roba), el estado?.

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    2. Por qué renunciar a algo que pagamos con los impuestos que nos cobra (roba), el estado?.

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