Izquierda Túnica - por Alexis Salinas




El fenómeno de Pibes Libertarios ha llegado para quedarse en las Redes Sociales. Entre toda la variedad, la teología no estará ausente. Aunque en español la mayoría derechamente son trincheras de posiciones teológicas ya conocidas. Justamente, los estudios críticos en teología han quedado relegados. ¿Pero por qué hacer humor teológico a través de algo tan burdo y fútil como este video? La razón es sencilla: las imágenes pueden expresar mucho. Las Redes Sociales permiten extender ideas de manera sencilla de una manera nunca antes vista. Eso como primera razón.

A la vez, muchos creyentes que antaño se ciñeran en posiciones muy estrechas del espectro denominacional, a través de años de estudio, han podido salir a la luz. Mucho de su ambiente primigenio era una mezcla de espiritualismo socialista y un acercamiento muy literal al texto bíblico. Las dudas eran reprimidas. La literatura disponible en sus círculos era muy añeja. Fue así que la búsqueda de la verdad los llevó a toparse con la teología que se hace seriamente, y a la vez con la filosofía y la ciencia que abría todo un espectro con la realidad. A ellos es a quienes está dirigido este artículo.

Al pasar por alto la labor exegética, el fundamentalismo y populismo eclesiástico (y aquí la segunda razón), entra en conflicto con la ciencia moderna, con la sociedad moderna, en suma, con el mundo secularizado. Por eso ven en los gobiernos de sus respectivos países, prácticamente teocracias. Dios gobierna a través de sus políticos. Pero los buenos políticos, son los que se declaran cristianos, y desean retornar a una “sociedad cristiana”. Lo cual en realidad implica un retroceso para los logros de la modernidad (logros que hicieron posible la libertad religiosa).

En este sentido, los avances científicos, los logros democráticos, como las libertades civiles, la libertad de consciencia, etc. estarían amenazados ante el incipiente fundamentalismo y el populismo religioso que poco a poco comienza a cooptar la política. El fundamentalista, con gusto aplicaría la Biblia como constitución, al igual que el Corán lo es en países árabes. Justamente, creemos que ello es un gran error. Y es labor de la teología desmontar estas ideas erróneas del fundamentalismo y populismo eclesiástico, exponiéndolas.

El populismo es el sistema político adoptado   por algunos estados latinoamericanos consiste en gobiernos autoritarios con respaldo popular y aparente "movilización” popular pero que generalmente, en la historia pasada de nuestro continente, estuvieron controlados por una incipiente burguesía industrial (como clase emergente) Y la casta militar. Los gobiernos de Gertulio Vargas (Brasil), María Velasco Ibarra (Ecuador) y Juan D. Perón (Argentina) fueron populistas, usaron a la Iglesia Católica Romana como rama del trabajo social del estado, y marcaron profundamente la cultura de los sectores populares de estas naciones. En el pasado el estado aprovechó la influencia de la Iglesia Católica sobre el pueblo para ejercer el control social, mientras que está se sirvió de las instituciones estatales (escuelas públicas o instituciones militares) para la instrucción religiosa y la acción pastoral.
El populismo ha calado muy hondo en la cultura latinoamericana y de en tanto en tanto aflora en la esfera política, cultural y religiosa. El populismo religioso es pensar ingenuamente que todo lo que proviene de la entrada del pueblo (cultura, costumbre, folclore, etc.) es correcto en términos cristianos y su incorporación se justifica en el concepto del reino de Dios. Esta manera de pensar ha penetrado en muchas Iglesias locales protestantes latinoamericanas, que se jactan de tener gran impacto en el pueblo y atribuyen esto a su perfil populista. Muchos líderes eclesiásticos se han mimetizado asumiendo el talante de verdaderos caudillos, cuando son dictadores, con discursos demagógicos y orientados a la gratificación inmediata de las expectativas populares.

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